La presentación del Presupuesto 2027, la Ley Impositiva y el paquete de Endeudamiento a cargo del ministro de Economía bonaerense, Pablo López, el Titular de ARBA, Cristian Girard y los presidentes de ambas cámaras, Verónica Magario y Alejandro Dichiara, abre formalmente la negociación económica e institucional más crítica del segundo mandato de Axel Kicillof.
Con la vista puesta en el cierre de gestión y la contienda presidencial de 2027, el Ejecutivo provincial debe conciliar las restricciones derivadas de la quita de fondos de la Nación con las exigencias financieras de los municipios, los reclamos de las organizaciones sindicales y la necesidad de financiamiento de deuda.
Aunque las negociaciones todavía no arrancaron, las espadas legislativas encargadas de defender las demandas de Ejecutivo aseguran que “no tendría que haber mayores problemas”.
“Es un Presupuesto muy conservador. No hay grandes avances en materia de impuestos. Los sectores como el campo tienen buena recepción sobre el Inmobiliario Rural. No tenemos los parámetros nacionales y eso dificulta que nuestro presupuesto tenga certezas”, marcan los negociadores del Ejecutivo.
Fuerza Patria necesita sumar 22 votos adicionales para alcanzar los 61 apoyos requeridos para autorizaciones de endeudamiento. Para lograrlo, deberá desplegar negociaciones cruzadas con las bancadas radicales (UCR / Cambio Federal), la Coalición Cívica y sectores dialoguistas.
En el Senado, con 24 bancas propias, al oficialismo le faltan 6 votos para la mayoría cualificada de 30 escaños. El bloque que responde a los acuerdos con intendentes y la senadora radical Narina Neumann emergen como llaves de destrabe.
La oposición acudirá a la mesa de discusión recordando que los permisos de emisión de deuda autorizados para el ejercicio anterior no fueron utilizados en su totalidad, lo que servirá como argumento para recortar las pretensiones de Calle 6 o exigir contrapartidas presupuestarias.