Los demócratas ganaron el control del Senado y de la Cámara de Representantes en las elecciones de medio término del 3 de noviembre, en un resultado que las proyecciones y medios estadounidenses describen como un rechazo amplio a la administración de Donald Trump.
En el Senado los demócratas alcanzaron alrededor de 53-54 bancas (ganancia de unos 7 escaños) y en la Cámara superaron los 220 (ganancia de unos 25).
Hubo flips históricos en estados tradicionalmente republicanos: James Talarico ganó el Senado en Texas (venciendo a Ken Paxton), Adam Hamilton en Kansas, Annie Andrews en Carolina del Sur, Sherrod Brown en Ohio, Josh Turek en Iowa y Troy Jackson en Maine (derrotando a Susan Collins), entre otros.
También hubo victorias demócratas en gobernaciones clave, como Gina Hinojosa en Texas (sobre Greg Abbott).Las encuestas de salida y análisis citan como motores principales el malestar por los precios altos, la guerra con Irán y las preocupaciones por corrupción y la dirección del país.
En Argentina el resultado se lee como un golpe al principal aliado internacional de Javier Milei. Desde el inicio de la gestión el gobierno apostó fuerte al alineamiento con Trump: influencia en el FMI, línea swap de emergencia de alrededor de US$ 20.000 millones, transferencia de DEGs del Tesoro, el acuerdo ARTI, el marco para minerales críticos, el corredor Andes-Atlántico y el esquema de hasta US$ 7.000 millones del Eximbank para proyectos energéticos, mineros e infraestructura, según reportes locales y de Bloomberg Línea.
Analistas señalan que la capacidad de Washington de actuar como “prestamista de última instancia” queda más limitada, justo cuando Argentina enfrenta vencimientos de deuda en dólares y el riesgo país se mantiene elevado.
Milei construyó parte de su narrativa internacional y de atracción de inversiones sobre la sintonía con Trump y el “Escudo de las Américas”. Con un Trump debilitado, esa carta se diluye de cara a 2027, cuando el gobierno necesita mostrar resultados económicos, bajar el riesgo país y sostener el flujo de capitales.