Las declaraciones del intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, al término de la cumbre en la Gobernación con Axel Kicillof, sintetizan la angustia de la territorialidad bonaerense.
“Si no logramos que salga ese proyecto, vamos a perder una cantidad de votos importante en 2027”, señaló el alcalde histórico de la Cuarta Sección.
La advertencia del dirigente de la Cuarta Sección apunta al corazón operativo de la boleta oficialista: 80 de los 135 intendentes bonaerenses están impedidos por ley de volver a presentarse para un nuevo mandato el año próximo.
Para esquivar la carga peyorativa de la “casta” peleando por perpetuarse en el poder, los alcaldes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) resolvieron nacionalizar y conceptualizar el reclamo bajo un giro retórico: ya no se hablará de “re-reelección”, sino de “romper una proscripción” instaurada por la normativa sancionada durante la gestión de María Eugenia Vidal.
La estrategia discursiva consensuada en reserva durante el cónclave en La Plata busca reformular el debate público e institucional. Se fundamentará que el tope de dos mandatos restringe el derecho soberano del vecino a elegir a sus conductores locales, calificando la norma de 2016 como el resultado de un “conciliábulo político” que limita la representatividad democrática en los distritos.
La preocupación central de La Plata radica en que la inhabilitación de los caudillos locales atomice el voto en el Conurbano y el interior. La eventual ausencia de tracción en el tramo municipal de la boleta debilitaría las chances del peronismo para sostener la Gobernación e impulsar la candidatura presidencial de Kicillof.