El diputado nacional y presidente del Partido Justicialista de la Provincia, Máximo Kirchner, encabeza este martes 27 de octubre un acto de alto voltaje político en el microestadio Antonio Rotili del Club Atlético Lanús.
La convocatoria, organizada a 16 años del fallecimiento del expresidente Néstor Kirchner y bajo la consigna “Cristina Presidenta”, se constituye como una abierta demostración de fuerza de La Cámpora en el corazón de la Tercera Sección Electoral en plena interna partidaria.
El encuentro cuenta con la localía del intendente de Lanús, Julián Álvarez, y reúne a figuras del universo kirchnerista como la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, el senador provincial Emmanuel Santalla y la diputada nacional Lucía Cámpora.
El desembarco en Lanús apunta a consolidar el volumen político del kirchnerismo duro para garantizar la conducción de Cristina Fernández de Kirchner al frente del PJ Nacional y marcar la cancha de la reorganización peronista.
El pedido de conducción absoluta ejercido desde el escenario de la Tercera Sección busca obturar cualquier intento de dispersión interna y enviar un mensaje directo a los gobernadores y dirigentes provinciales que promueven vías alternativas o internas.
La presentación del hijo de la expresidenta en Lanús vuelve a exponer las marcadas fricciones con la Gobernación bonaerense encabezada por Axel Kicillof y la disputa por el liderazgo del oficialismo en la provincia.
En los pasillos políticos del Conurbano comenzó a ganar terreno la hipótesis de un eventual guiño de La Cámpora hacia el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, como figura con pretensiones para disputar la sucesión bonaerense hacia 2027. La mención cobra relevancia en un contexto donde Nardini mantiene perfil propio, conservando vínculos con el kirchnerismo sin estar plenamente integrado al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) kicillofista.
La movida en Lanús cuenta con un implícito aval y seguimiento por parte del Frente Renovador de Sergio Massa, que busca actuar como articulador entre el kirchnerismo y el esquema provincial para evitar una fractura expuesta que ponga en riesgo la gobernabilidad o el volumen electoral.
El discurso centra los dardos en el impacto socioeconómico del gobierno nacional y la caída del consumo en el Gran Buenos Aires, utilizando el distrito de Lanús como caja de resonancia de los reclamos sociales.