En una convulsionada sesión especial, el Concejo Deliberante del municipio de Saavedra (Pigüé) aprobó por una contundente mayoría de 11 votos contra 2 el dictamen de la Comisión Investigadora que califica de "graves" las irregularidades y presuntas ausencias en el desempeño de las funciones del intendente vecinalista Matías Nebot.
Con este resultado, la oposición habilitó el último paso formal previsto en la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM): la convocatoria a una nueva sesión especial a comienzos de noviembre, donde el cuerpo deliberativo votará si corresponde aplicar sanciones o proceder a la destitución directa del jefe comunal.
La crisis institucional en el distrito de la Sexta Sección Electoral se desencadenó luego de que el propio Nebot declarara públicamente que llevaba más de 300 días en proceso de recuperación por una adicción a las sustancias.
A partir de esas manifestaciones, cinco bloques de la oposición (UCR, PJ, La Libertad Avanza, Unión y Libertad) impulsaron la creación de una Comisión Investigadora para evaluar si la afección de salud derivó en un incumplimiento de los deberes de funcionario público, abandono de despacho e idoneidad para el cargo.
La concejal radical Florencia Bros rechazó las acusaciones de “golpismo” formuladas por el oficialismo vecinalista y fundamentó el dictamen citando jurisprudencia provincial, en particular el antecedente de la destitución del exintendente de Pinamar, Blas Altieri. Bros denunció ausencias prolongadas, falta de rutinas laborales y “sillas vacías” en la gestión diaria.
La edil justicialista Clarisa Rivas y el libertario Raúl Zentner enfatizaron la necesidad de separar el respeto a la situación personal de salud del intendente de la responsabilidad institucional de conducir el Municipio, remarcando fallas en la atención del despacho y episodios en el Hospital Municipal.