La Confederación General del Trabajo (CGT) emitió este martes un duro comunicado titulado “Basta de trabajadores detenidos por protestar”, a raíz de la aprehensión de los dirigentes gremiales Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia durante una medida de fuerza realizada en la estación Juan Manuel de Rosas de la Línea B de subterráneos.
La intervención sindical eleva la tensión entre la central obrera, la empresa concesionaria Emova y la gestión porteña, en un contexto de multiplicidad de conflictos laborales en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La CGT denunció que las aprehensiones de los referentes sindicales de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP - Metrodelegados) fueron instrumentadas por orden de la fiscal Celsa Ramírez en el marco de una medida de protesta en la cabecera de la Línea B.
El comunicado detalla que la medida sindical rechazaba la presencia de empresas tercerizadas en tareas de mantenimiento propio del personal del subte y protestaba contra una sanción disciplinaria aplicada a un trabajador del sector.
La conducción de la central obrera sostuvo que “responder con detenciones y con la intervención policial es criminalizar la protesta y perseguir la acción sindical”, calificando la orden judicial como un hecho de extrema gravedad en democracia.
El Consejo Directivo invocó la protección de la libertad sindical y el derecho de huelga amparados en el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional y los Convenios 87 y 98 de la OIT, responsabilizando formalmente a la empresa concesionaria y al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la escalada del conflicto.