La interna peronista sumó una nueva postal en San Isidro. Axel Kicillof recorrió el barrio La Cava junto al diputado nacional Juan Grabois, después de inaugurar una base policial con el intendente Ramón Lanús.
El encuentro tuvo una lectura política que excede la agenda de gestión. Se produjo cuando las diferencias entre el gobernador y el kirchnerismo vuelven a tensarse por la conducción del peronismo y las candidaturas para 2027.
Grabois no integra el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio con el que Kicillof busca consolidar su construcción política dentro y fuera de la provincia. Sin embargo, días antes había dejado una definición que impactó en la discusión por el liderazgo opositor.
“Si Cristina no es candidata, es obvio que el candidato es Axel”, sostuvo el dirigente de Patria Grande. La frase funciona como un respaldo al gobernador, aunque condiciona esa alternativa a que la expresidenta no compita.
La foto en La Cava llegó, además, mientras dirigentes cercanos a Cristina Kirchner intensificaban sus reclamos para que vuelva a encabezar la estrategia electoral del espacio. El kirchnerismo busca preservar la centralidad de la expresidenta frente a los movimientos de quienes empiezan a discutir el escenario de sucesión.
En ese tablero también aparece Sergio Massa, que mantiene sus propias aspiraciones dentro del peronismo. La disputa no se limita a los nombres: incluye el armado territorial, los respaldos internos y la estrategia para enfrentar al gobierno de Javier Milei.
La agenda de Kicillof en San Isidro también dejó otra imagen. Antes de la recorrida con Grabois, el gobernador inauguró una base de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) junto a Lanús, intendente del PRO cercano a Patricia Bullrich.
En ese marco, el gobernador fue contundente: “Por encima de cualquier pertenencia partidaria, nuestro objetivo como gobierno provincial es llevarles tranquilidad y respuestas a los vecinos y vecinas de cada distrito”.
La jornada combinó así dos escenarios políticos distintos: por un lado, una actividad de gestión con un intendente opositor; por otro, una recorrida territorial junto a Grabois, que ubicó al gobernador como una alternativa presidencial si Cristina no se presenta.
La foto no alcanza para hablar de un acuerdo electoral, pero sí suma una señal a una discusión que empieza a tomar forma. Con 2027 en el horizonte, el peronismo todavía debe resolver quién conducirá la estrategia y qué lugar tendrá cada sector en la disputa por la candidatura presidencial.