La Legislatura bonaerense se prepara para una doble sesión este 20 de octubre, con una agenda que vuelve a poner en movimiento las negociaciones entre los bloques. Fuerza Patria busca aprovechar el acuerdo político para acelerar proyectos que acumulan meses de debate y evitar que queden frenados entre una cámara y la otra.
La jugada tiene una clara lectura política: coordinar el recorrido de los expedientes para ganar tiempo parlamentario y sostener una agenda común en medio de las diferencias internas. El objetivo es que las iniciativas que consigan media sanción puedan continuar su tratamiento en la otra cámara sin quedar a la espera de una nueva sesión para iniciar el trámite.
La hoja de ruta se terminó de conversar en una reunión a puertas cerradas en un centro cultural platense, donde confluyeron distintas facciones del peronismo y representantes de la oposición. El entendimiento permitió ordenar el mecanismo de trabajo, aunque no supone un acuerdo integral sobre cada uno de los proyectos.
En el Senado, el peronismo ya consiguió los dictámenes necesarios para llevar al recinto las dos iniciativas sanitarias impulsadas por Axel Kicillof. Con ese paso cumplido, el oficialismo tiene el terreno parlamentario preparado para intentar avanzar con las propuestas.
En Diputados, en tanto, La Cámpora busca reunir las voluntades necesarias para emitir despacho sobre el proyecto contra la ciberludopatía. La intención es conseguir el aval en un plenario conjunto de comisiones antes de abrir el debate en el recinto.
Sin embargo, los expedientes no parten del mismo escenario político. En materia sanitaria, La Libertad Avanza ya anticipó su rechazo, mientras que la regulación de las apuestas online mantiene diferencias sobre los controles, las obligaciones económicas de las plataformas y las herramientas para intervenir sobre el circuito legal y clandestino.
La doble sesión puede acelerar los tiempos, pero no resuelve por sí sola la discusión de fondo. Cada iniciativa deberá reunir los apoyos necesarios y completar su recorrido legislativo en ambas cámaras para convertirse en ley.
Por eso, la negociación entre los bloques será tan determinante como el temario previsto. Fuerza Patria busca transformar el acuerdo alcanzado en una herramienta para mover sus proyectos, mientras la oposición conserva margen para discutir el contenido y definir sus posiciones.
La rosca legislativa tendrá así una nueva escala el 20 de octubre: no solo estará en juego la velocidad del trámite parlamentario, sino también la capacidad de los distintos sectores para sostener acuerdos cuando llegue la hora de votar.