El peronismo llegará al Día de la Lealtad con actos separados y una disputa por la conducción que sigue sin resolverse. La distancia entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner volverá a quedar expuesta el próximo 17 de octubre.
Según trascendió, el Movimiento Derecho al Futuro prepara una actividad en La Matanza, mientras que el cristinismo apuesta a una convocatoria en San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria.
La división no se limita a la organización de una fecha emblemática. Detrás de las convocatorias aparecen las diferencias por el liderazgo del PJ, el armado territorial y la estrategia electoral hacia 2027.
El kicillofismo busca consolidar su propio espacio político, mientras que el sector alineado con Cristina y Máximo Kirchner sostiene su apuesta por preservar la centralidad de la expresidenta.
En ese tablero, cada convocatoria funcionará como una demostración de fuerza. La capacidad de movilización y los respaldos políticos serán parte de una disputa que excede la conmemoración y se proyecta sobre el futuro del peronismo.
En paralelo, la situación judicial de Cristina Kirchner volvió a instalar interrogantes sobre su futuro electoral. Durante una conferencia de prensa junto a los abogados Javier Borrego y Carlos Beraldi, el letrado Rafael Valim respaldó la interpretación de que la expresidenta podría participar de las PASO.
En concreto, Valim coincidió con el planteo atribuido a Borrego. Su argumento apunta a la interpretación restrictiva que, según sostuvo, debe aplicarse a las limitaciones de derechos fundamentales.
“Me parece que es una interpretación correcta, porque las restricciones a los derechos fundamentales tienen que ser interpretadas de manera restrictiva”, afirmó el letrado, y agregó que, para esa instancia del proceso político argentino, “se podría admitir la participación de Cristina”.
La postura forma parte de la interpretación jurídica de la defensa de la expresidenta. Sin embargo, no constituye por sí misma una habilitación electoral ni resuelve las consecuencias de la inhabilitación para ejercer cargos públicos.
La discusión por una eventual candidatura se suma a las diferencias políticas que atraviesan al peronismo, y la conmemoración del 17 de octubre será otra oportunidad para medir fuerzas y exhibir alineamientos.
Con convocatorias separadas y sin una señal de unidad, el PJ vuelve a mostrar que la pelea por su conducción también incluye la discusión sobre quién tendrá la última palabra en el armado electoral de 2027.