El debate sobre la ley que limita a dos mandatos consecutivos la permanencia de los intendentes en la Provincia volvió al centro de la agenda política impulsado por el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que responde directamente al gobernador Axel Kicillof.
Con la vía judicial completamente agotada tras las sucesivas ratificaciones de la normativa, la dirigencia axelista busca una salida parlamentaria e intensifica la presión sobre sus socios de coalición para revertir el cerrojo institucional antes del cierre del ciclo legislativo.
Desde las filas del kicillofismo sostienen que obturar la posibilidad de reelección a los jefes comunales con arraigo territorial debilita las posibilidades de retener el gobierno provincial y proyectar el armado nacional hacia 2027.
Ante la negativa de la oposición y las reticencias del Frente Renovador y La Cámpora, el MDF advierte sobre la posibilidad de escalar el conflicto hacia las máximas instancias de decisión partidaria.
La controversia en torno a las “re-re” se ha entrelazado con el cronograma de normalización del Partido Justicialista bonaerense. El Congreso partidario, previsto para reunirse en el mes de noviembre, se perfila como el escenario de confrontación donde el axelismo amenaza con romper el esquema de gobernabilidad interna si no se destraba el debate legislativo.
Si bien Kicillof ya asumió la presidencia del Consejo Provincial, la consagración de Máximo Kirchner al frente del Congreso partidario y la de Leonardo Nardini en la Junta Electoral deben ser votadas por los congresales.
Ante la falta de consensos para una derogación directa, sectores del oficialismo y del radicalismo comenzaron a explorar vías intermedias, como la posibilidad de habilitar a los municipios a fijar sus propios regímenes electorales a través de Cartas Orgánicas locales.
En los despachos de la Gobernación admiten que llegar al Congreso del PJ sin acuerdos previos sobre la reelección de los alcaldes profundizará la distancia con el sector de Cristina Fernández de Kirchner, tornando cada vez más compleja la posibilidad de consensuar listas unificadas para las próximas elecciones provinciales.