La deuda pública en moneda local en manos de acreedores privados registró un marcado incremento medido en dólares durante los primeros nueve meses del año.
Según estimaciones de la consultora EcoGo, el stock de estos pasivos pasó de US$ 69.000 millones en diciembre de 2025 a US$ 97.000 millones a fines de septiembre de 2026, lo que representa un salto cercano al 40% (aproximadamente US$ 27.000 millones adicionales).
Desde la Secretaría de Finanzas, conducida por Federico Furiase, y el equipo económico relativizan el impacto directo sobre el balance del Estado.
De acuerdo con Sebastián Menescaldi (EcoGo), los pesos emitidos por el Banco Central para adquirir divisas fueron reabsorbidos por el Tesoro mediante licitaciones de deuda en moneda local en lugar de volcarse al crédito hacia el sector privado.
Por su parte, Pedro Martínez (PxQ) remarcó que el mantenimiento de tasas de interés reales positivas provoca que la capitalización de los intereses devengados incremente progresivamente la masa total del endeudamiento sin necesidad de nuevas emisiones netas.