La Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires dio un paso decisivo al otorgar la aprobación al proyecto denominado Ley Ema, la iniciativa que crea el Programa Provincial de Prevención y Abordaje Integral de la Violencia Digital en Ámbitos Educativos.
Tras la unificación de los textos y el respaldo del recinto, la propuesta fue girada a la Cámara de Diputados para su sanción definitiva.
La norma se originó como respuesta al caso de Ema Bondaruk, la adolescente de 15 años de la localidad de Longchamps que se quitó la vida tras sufrir hostigamiento y la difusión no consentida de material íntimo.
El proyecto busca incorporar contenidos de ciudadanía y derechos digitales, consentimiento y uso responsable de las tecnologías dentro del diseño curricular de los establecimientos educativos bonaerenses, al tiempo que establece capacitaciones permanentes y protocolos de actuación para los equipos docentes.
Para las organizaciones que militan sobre la concientización de la violencia digital en el ámbito educativo “las modificaciones son positivas”.
“Ni la escuela, ni la familia, ni Ema tuvieron herramientas para acompañar. Ahora Ema nos guía para que podamos acompañar a otros jóvenes”, marcó la senadora Laura Clarck. “Es un proyecto colectivo, que se presenta en 2015 y donde trabajaron muchas organizaciones que dieron marco y lo replicamos en la Provincia. No es una ley que surge de un escritorio, sino un trabajo territorial”, amplió la senadora de Fuerza Patria en su intervención.
Durante su intervención, la senadora Mónica Macha marcó que “pensar la Guía Ema es un capítulo de la ESI, pero es central al momento de pensar el momento evolutivo, pero de acompañar a los más chicos en la construcción de la sexualidad”.
Transformar la tragedia en herramienta de protección
En declaraciones a La Letra Chica, Laura Sánchez, madre de la joven y referenta del colectivo Defensoras Digitales, destacó el significado institucional y humano de la medida, señalando la necesidad de que el Estado, las escuelas y las familias trabajen de manera articulada para reducir la brecha generacional en el entorno digital.

Sánchez remarcó el valor del hito parlamentario pero enfatizó que la tarea central comenzará con la aplicación efectiva en las aulas: “Convertir el nombre de Ema en ley genera una emoción tremenda, pero no alcanza con la aprobación: hay que militarla y llevarla al territorio”.
Con el visto bueno del Senado, el expediente ingresará a la Cámara de Diputados para completar el segundo trámite parlamentario. Dada la transversalidad del acuerdo político alcanzado entre las bancadas oficialistas y opositoras, se prevé un pronto tratamiento en las próximas comisiones para asegurar la promulgación antes del cierre del período ordinario.