El regreso de Guillermo Montenegro a la intendencia de General Pueyrredón generó movimientos en todo el arco político bonaerense, que ya comenzó a reordenar sus fichas legislativas para encarar lo que queda del año.
La salida de Montenegro del Senado bonaerense alteró el equilibrio dentro de la Cámara Alta y abrió una nueva discusión entre los distintos bloques. En particular, La Libertad Avanza pasó a contar con 11 senadores y considera que ese crecimiento numérico debería traducirse en una revisión de la distribución de espacios dentro del cuerpo.
Desde el bloque violeta sostienen que la Cámara debe reevaluar el esquema de comisiones y la representación de cada fuerza. La discusión toma como punto de partida que Montenegro integraba cinco comisiones en representación del PRO, por lo que ahora resta definir qué lugares conservará ese espacio y cuáles podrían pasar a manos libertarias.
En el peronismo bonaerense también tomaron nota del reacomodamiento y ya salieron a marcarle la cancha a La Libertad Avanza. Desde ese sector remarcan que el reparto de lugares acordado al comienzo del período legislativo ya quedó establecido y que no están dispuestos a habilitar nuevas concesiones durante lo que resta del año.
La discusión, así, amenaza con sumar una nueva tensión al funcionamiento de la Cámara Alta. Mientras los libertarios buscan hacer valer su nuevo peso numérico y avanzar sobre una mayor representación institucional, el peronismo pretende sostener el esquema que se acordó al inicio del período.
Con Montenegro nuevamente al frente de General Pueyrredón, la pelea por las comisiones y las autoridades será ahora otra de las roscas que atravesarán la Legislatura bonaerense en el tramo final del año.