Los problemas de gestión y la falta de sucesión generan en el radicalismo bonaerense algunos escollos para pensar la alternancia política en distritos claves para pensar el futuro de cara a las elecciones ejecutivas del próximo año.
La intendenta de General Arenales, Erica Revilla, es una de las mariscalas que tiene el sector de Maximiliano Abad para el ordenamiento partidario a nivel provincial. Sin embargo, el desgaste de la gestión y el fallido paso de Edgardo Battaglia a cargo de la comuna generan una luz de esperanza en el peronismo.
En ese marco, el peronismo de General Arenales definió un esquema de unidad para la conducción local y las elecciones partidarias generaron un momento de paz social al interior de las diferentes tribus. Así, la dirigente Andrea Scarone, hija del exsenador provincial Jorge Scarone, asoma como la principal figura para desterrar al radicalismo.
“Si sale todo bien, podemos ganar”, dicen desde la comuna y se esperanzan con la idea de generar un ordenamiento interno para disputa el distrito.
Desde Arenales destacan que se trata de “uno de los pocos municipios donde La Cámpora no logró penetrar”, aunque eso no libra de tener disputas políticas. Hay quienes miran a Juan Carlos Geloso, exalcalde, con intenciones de volver a comandar un proceso. Sin embargo, creen que no tiene la penetración en los votantes jóvenes para dar el zarpazo.
En Gobernación apuntan al distrito del norte bonaerense como una de las apuestas para ensanchar las filas del peronismo y lo toman como un modelo para acerca el sector del agro a las filas del Movimiento Derecho al Futuro.