El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, volvió a cuestionar el rumbo económico de la gestión de Javier Milei y puso el foco en una serie de indicadores que, según planteó, reflejan el deterioro de la actividad y de la situación de los hogares.
Durante la conferencia de prensa semanal del Gobierno provincial, el funcionario sostuvo que la Argentina ya atraviesa una recesión y apuntó contra el discurso oficial. “Es una situación muy preocupante, ya estamos en recesión, por más que Milei lo niegue”, afirmó.
Uno de los datos utilizados por Bianco fue la caída del 2,9% de la actividad económica en julio frente al mes anterior, mientras que la comparación interanual mostró un retroceso del 1,4%. A eso sumó el desempeño de la industria, que registró una baja del 2,2% en agosto, con una contracción del 17,4% en el sector automotor.
El ministro también hizo referencia a las proyecciones del sector privado y apuntó contra las estimaciones que se habían realizado para la actividad. “La banca JP Morgan, donde se formó el ministro Luis Caputo, dijo que esperaban una caída de un punto y tuvimos una caída de casi tres”, señaló.
Bianco trasladó el eje de la discusión desde los indicadores macroeconómicos hacia la situación de las familias. Según los datos que presentó, 880 mil argentinos tienen deudas en agencias de cobranzas y los casos con atrasos superiores a un año aumentaron un 60% interanual.
El funcionario vinculó ese escenario con la necesidad de cubrir gastos cotidianos. “El 60 por ciento de los argentinos tomó deuda en el primer semestre de este año”, sostuvo, y remarcó que el endeudamiento estaría destinado principalmente a afrontar alimentos, servicios de salud, tarifas y otros gastos básicos.
En ese punto, Bianco cuestionó directamente una explicación atribuida al Gobierno nacional sobre el destino del crédito de los hogares. “El 76 por ciento de quienes se financiaron lo hicieron para comprar alimentos, pagar sistemas de salud, tarifas y servicios, no para comprar televisores como dijo Milei”, afirmó.
El otro frente de preocupación planteado por el ministro fue la modificación del régimen de Zona Fría, que implica una reducción de los subsidios para usuarios de distintas localidades bonaerenses.
Bianco señaló que actualmente existen beneficiarios en 95 municipios de la Provincia y advirtió que, con el nuevo esquema, solo Patagones conservará el beneficio completo por encontrarse dentro de la región patagónica.
Según explicó, la medida alcanza a unos 1,2 millones de usuarios bonaerenses. Para los hogares que pierdan completamente el beneficio, los aumentos podrían ubicarse entre el 43% y el 100% en las facturas de luz y gas, mientras que quienes conserven una parte del subsidio enfrentarían incrementos de entre el 14% y el 85%.
“Es una noticia muy desgraciada en este contexto en el que la gente no llega a fin de mes y está endeudada”, cuestionó Bianco.
Desde la Provincia, el funcionario anticipó que buscarán trabajar junto a los municipios para reclamar modificaciones al esquema nacional. “Vamos a seguir trabajando en conjunto con los municipios para que el Gobierno nacional entienda que está mandando a la gente a un precipicio en el que ya no alcanzan los ingresos”, concluyó.