La escalada de la inseguridad empieza a obligar a los intendentes bonaerenses a generar herramientas propias. En Morón, tras un grave hecho frente al colegio donde asiste el hijo del intendente Lucas Ghi, la comuna decidió poner en marcha una fuerza municipal con personal armado.
El esquema incluye a 130 efectivos retirados que conservan el estado policial, permitiendo el uso de sus armas personales. “Se está trabajando con la Provincia para que exista una ley provincial que nos permita tener personal armado bajo nuestra jurisdicción”, confirmó Ghi.
La decisión llegó luego que, frente al Colegio Nacional de Morón, un exintegrante de una fuerza de seguridad fuera baleado durante un robo a 25 metros de la entrada del establecimiento. “Hernán deja el auto a veinticinco metros de donde lo dejo yo todas las mañanas cuando llevo a mi hijo”, aseguró el jefe comunal.
A pesar de ser un aliado político del Gobernador, el movimiento del municipio expone las limitaciones del esquema provincial para contener los episodios delictivos en el Conurbano.
Ishii le pidió respuestas a Kicillof
En paralelo, desde José C. Paz enviaron un durísimo mensaje hacia la gobernación demandando respuestas inmediatas tras el crimen de un joven de 22 años a manos de motochorros.
“La seguridad requiere de acciones inmediatas y es el Gobierno de la Provincia quien debe asumir la total y completa responsabilidad”, señalaron desde el municipio referenciado por Mario Ishii.
Ambos movimientos exponen el creciente malestar territorial en un contexto cruzado por la discusión judicial alrededor de la suspensión del Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires.