La Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA) junto a sectores disidentes docentes como el SUTEBA Multicolor llevaron adelante la primera jornada de una huelga de 48 horas.
La protesta busca presionar al gobierno de Axel Kicillof por una recomposición salarial, la apertura de negociaciones paritarias y mejoras en las prestaciones edilicias y de salud.
El reclamo central del sector contempla un salario mínimo vital y móvil docente de $2.800.000, tras rechazar los últimos incrementos pactados por la conducción oficialista del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB).
Las agrupaciones disidentes vienen sosteniendo un ritmo de protestas recurrente con paros de al menos 48 horas mensuales, acompañados por acciones frente a la Dirección General de Cultura y Educación y las oficinas del IOMA.
Consideran insuficientes los aumentos recientes y reclaman que las autoridades convoquen formalmente a la mesa de negociación estipulada para septiembre.
La adhesión a la medida de fuerza varía según el distrito y el establecimiento educativo, registrándose desde actividades normales en algunas regiones hasta la suspensión de clases en aulas afectadas.