El Gobierno nacional decidió acelerar el tratamiento de la reforma política en el Congreso y puso nuevamente en agenda la eliminación de las PASO, con el objetivo de lograr su sanción durante octubre. La decisión se tomó luego de la reunión de la mesa política realizada este martes en Casa Rosada.
La discusión se retomará en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, que preside el libertario Agustín Coto. La titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, había anticipado que el debate comenzaría en septiembre, aunque el avance todavía depende de los acuerdos que el oficialismo consiga con los sectores dialoguistas.
El proyecto enviado por el Ejecutivo no se limita a las primarias. También contempla modificaciones en el financiamiento de los partidos políticos, la publicidad electoral y el capítulo de Ficha Limpia, uno de los puntos que los bloques aliados pretenden preservar y, en algunos casos, tratar por separado.
La eliminación de las PASO aparece como el principal obstáculo para reunir los consensos necesarios. El PRO y la UCR ya plantearon reparos a la iniciativa, mientras que dentro del propio oficialismo existen diferencias sobre la conveniencia de avanzar con la supresión de las primarias.
En ese escenario, la aceleración del debate también expone diferencias dentro de La Libertad Avanza. Coto, encargado de convocar a la comisión, cuestionó públicamente que se dieran por confirmados los tiempos del tratamiento antes de contar con la convocatoria formal.
Ahora, el oficialismo busca destrabar la discusión y avanzar durante septiembre para llegar a octubre con la eliminación de las PASO aprobada. El desafío será conseguir los votos en un Congreso donde los aliados ya anticiparon que no acompañarán el proyecto sin negociar parte de su contenido.