De acuerdo con la última entrega del monitor de opinión pública de QSocial Big Data, elaborado bajo la dirección del analista Lucas Klobovs, un 31% de los electores que apoyaron a Javier Milei en la primera vuelta de 2023 desaprueba su gestión.
Este segmento, denominado en la investigación como “Arrepentidos libertarios”, representa un 12% del total del electorado argentino.
El relevamiento, de alcance nacional y basado en una muestra online de 1.539 casos recabada a fines de julio de 2026, señala que el desgaste de la base de apoyo oficialista responde principalmente a los resultados socioeconómicos y al impacto directo de las medidas de ajuste en la vida cotidiana, descartando que el estilo o la retórica confrontativa del Presidente sea el detonante central del arrepentimiento.
El estudio pone de relieve un sesgo de clase en la pérdida de acompañamiento del Poder Ejecutivo Nacional.
El 31% de los arrepentidos cuenta con un nivel educativo de hasta primario completo, confirmando que el distanciamiento de La Libertad Avanza se profundiza en los estratos con menores ingresos y menor nivel de instrucción formal.
Un 91% de este segmento considera que las políticas de Milei perjudican a los sectores más vulnerables y un 89% sostiene que el ajuste económico “no valió la pena”. En paralelo, el análisis enfatiza que el votante ya conocía el tono agresivo del mandatario en 2023, por lo que el desencanto radica en la percepción del daño social y en las expectativas incumplidas.
Además, un 62% de los arrepentidos opina que una hipotética victoria o continuidad libertaria resultaría “peor para el país que un triunfo del peronismo”.
De esos desencantados, el traspaso podría ser cosechado por el panperonismo encabeza las preferencias de este universo de electores, registrando un techo de consideración del 40% para Sergio Massa y un 35% para Axel Kicillof. La reducción del temor al regreso peronista amplía el margen para estas figuras, contando con que solo un 25% de los arrepentidos rechaza de plano esa alternativa.

El informe concluye aclarando que el 12% de "arrepentidos" no implica automáticamente una transferencia directa en la misma proporción para las elecciones de 2027. Las dinámicas electorales finales dependerán de la participación efectiva de votantes, la definición sobre si el PRO presentará oferta electoral propia o en alianza, y el comportamiento de los independientes que acompañaron a Milei de manera exclusiva en el balotaje.