El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, volvió a exigir justicia por Cristina Fernández de Kirchner al cumplirse cuatro años del intento de magnicidio que sufrió frente a su domicilio de la calle San José 1111, cuando era vicepresidenta de la Nación.
Un día después de reafirmar su rechazo a la condena contra la exmandataria durante una conferencia de prensa en La Pampa, Kicillof sostuvo que “es realmente grave” que, después de cuatro años, la investigación judicial “no haya arrojado ningún resultado sobre los autores intelectuales”.
“Hoy Cristina continúa injustamente detenida y el intento de asesinato que sufrió sigue impune. Son dos caras de una misma moneda: un plan para disciplinar al campo popular y amedrentar a todos los que quieran representar a nuestro pueblo”, sentenció el mandatario bonaerense.
La definición de Kicillof se da en un peronismo que continúa atravesado por las tensiones entre el gobernador bonaerense y el sector que responde a Cristina Kirchner y a Máximo Kirchner. La disputa por el liderazgo del espacio y por la estrategia electoral mantiene abiertas las diferencias, mientras distintos sectores buscan avanzar en un esquema de unidad.
En ese escenario, la reivindicación de Cristina vuelve a ocupar un lugar central en el discurso del gobernador. Kicillof mantiene su respaldo a la expresidenta y cuestiona su condena, aunque al mismo tiempo busca consolidar su propio espacio político dentro del peronismo bonaerense.
Es preciso mencionar que hasta el momento, por el intento de magnicidio fueron condenados Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, considerados ejecutores del ataque. Sin embargo, la discusión sobre quiénes estuvieron detrás de la planificación y el financiamiento continúa abierta.
Así, Kicillof volvió a colocar a Cristina en el centro de su mensaje político, mientras el peronismo intenta procesar sus diferencias internas y encontrar una estrategia común frente al escenario que se abre de cara a las próximas elecciones.