El exsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno volvió a cargar contra Axel Kicillof y, en el mismo intercambio, reivindicó las definiciones ideológicas de Victoria Villarruel. El dirigente peronista destacó que la vicepresidenta se define como “católica y nacionalista” y contrapuso esa identidad con la del gobernador bonaerense, a quien calificó de “ateo y marxista”.
La definición vuelve a poner a Moreno en una posición particular dentro del peronismo. Moreno volvió a acercarse a Cristina Fernández de Kirchner y mantiene una relación política con la expresidenta, pero al mismo tiempo sostiene una dura disputa discursiva con uno de los principales referentes de la oposición al Gobierno de Javier Milei.
No es la primera vez que Moreno abre la puerta a Villarruel. El dirigente ya había planteado que, si la vicepresidenta se reconoce como nacionalista, católica y peronista, podría integrar el espacio. En una entrevista reciente incluso sostuvo que sería “bienvenida al club”.
La crítica a Kicillof fue mucho más allá de las diferencias ideológicas. Moreno cuestionó su paso por el Ministerio de Economía y lo responsabilizó por la devaluación de 2014.
“Kicillof como ministro de Economía fue un fracaso”, sentenció. Según su mirada, aquella decisión fue “innecesaria” e “irresponsable” y tuvo como consecuencia la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
El dirigente también rechazó que el actual gobernador pueda reivindicarse por su rol como opositor a Milei. “Ser opositor no importa un carajo”, lanzó Moreno, al cuestionar la estrategia política de Kicillof.
Pero el ataque más duro llegó sobre el final. “Ese es el tarambana de Kicillof, que pone la ideología delante de su ignorancia”, disparó.
Las críticas toman otra dimensión por el acercamiento que Moreno volvió a construir con Cristina Kirchner. El dirigente participó recientemente de una actividad sobre economía en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria la expresidenta.
Moreno concurrió junto a Santiago Fraschina para brindar una clase de economía. Al finalizar la actividad, Cristina salió a saludar a quienes habían participado del encuentro, en un gesto que volvió a exhibir la cercanía entre ambos.
La postura de Moreno vuelve a dejar expuestas las diferencias dentro del peronismo. Mientras reivindica su cercanía con Cristina y plantea la necesidad de reconstruir el espacio, mantiene una de sus ofensivas más duras contra Kicillof.