En la reunión de gabinete de este lunes, el presidente Javier Milei confirmó que el Ejecutivo no asistirá a las familias endeudadas, argumentando que los índices de morosidad actuales "no reflejan una situación de crisis".
Sumó este rechazo a sus recientes ironías en la Bolsa de Rosario, donde lanzó: “Nadie les puso una pistola en la cabeza para endeudarse” y acusó a usuarios de comprar televisores sin prever los pagos.
La postura oficial se desentiendede de los datos del CEPA que marcan que la mora en billeteras virtuales saltó al 30,1% en junio de 2026, sumado a informes que señalan que la mitad de los argentinos se endeudó para comer.
Pese a que la problemática derivó en movilizaciones de la CGT hacia el Ministerio de Economía, la Casa Rosada optó por desestimar el impacto del sobreendeudamiento en la economía cotidiana.
“A partir de un análisis profundo de las principales variables económicas, se evaluó especialmente la evolución del debate sobre la morosidad y se concluyó que los indicadores no reflejan una situación de crisis”, aseguraron desde el oficialismo.
Para cerrar, remarcaron su lectura optimista sobre la evolución del crédito: “Asimismo, se observó que el incremento de la mora comienza a revertirse y muestra una tendencia descendente”.