En declaraciones periodísticas, la abogada y dirigente política Marina Sánchez Herrero abordó la situación del Poder Judicial bonaerense, poniendo el foco en el impacto operativo que genera la existencia de juzgados subrogados y en la urgencia institucional de completar los cargos vacantes en la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.
Sánchez Herrero valoró los avances registrados en los dos últimos años, período en el que se concretaron más de 300 designaciones en la magistratura provincial, aunque advirtió que la dinámica habitual de jubilaciones y renuncias exige sostener un ritmo constante de cobertura para garantizar la figura del juez natural en cada fuero.
Al analizar el mapa judicial bonaerense, la referente señaló las asimetrías entre los departamentos judiciales del conurbano y los del interior de la provincia. Explicó que la falta de titulares definitivos altera el funcionamiento cotidiano de las dependencias, obligando a esquemas de subrogación rotativos que afectan la continuidad en la toma de decisiones.
Además, remarcó que en departamentos con menor cantidad de juzgados, la vacancia de una sola dependencia puede derivar en la subrogación generalizada de fuero o instancia.
Sostuvo que el regular funcionamiento de la Suprema Corte exige contar con la totalidad de sus miembros designados. Consultada sobre la posibilidad de integrar el cuerpo, destacó que el rol de los magistrados radica en garantizar el Estado de Derecho y la paz social.
Respecto al distanciamiento entre la sociedad y la administración de justicia, Sánchez Herrero planteó la necesidad de una autocrítica integral que incluya tanto a magistrados como al ejercicio profesional colegiado. Abogó por acortar los plazos procesales, mejorar la infraestructura edilicia y tecnológica, e incorporar procesos de inteligencias artificiales para ganar eficiencia.
