El gobernador bonaerense, Axel Kicillof encabezó el seminario “Peronismo x Peronistas”, donde volvió a poner la unidad como uno de los principales desafíos del movimiento de cara a la nueva etapa política.
En medio de las discusiones sobre futuros armados electorales y la reconfiguración del peronismo, el mandatario buscó correr el eje de las negociaciones entre dirigentes y apuntó a una construcción que, según planteó, debe surgir desde las bases.
“Mientras se discutían armados electorales, se discutían formaciones políticas, frentes, mientras todo eso ocurría y parecía que era muy difícil alcanzar un triunfo en cada territorio”, sostuvo Kicillof, al referirse al escenario que atraviesa el peronismo tanto en la Provincia como a nivel nacional.
En ese sentido, el gobernador destacó las recorridas y encuentros que mantuvo con dirigentes sindicales en distintos puntos del país. Mencionó sus visitas a Chaco, Corrientes, Córdoba y Tierra del Fuego y aseguró que en esos espacios encontró una misma demanda: avanzar hacia la unidad frente al escenario político que plantea el gobierno de Javier Milei.
Para Kicillof, ese proceso no debería resolverse únicamente mediante acuerdos entre las principales figuras del peronismo.
“La unidad se va forjando de abajo para arriba”, afirmó, y planteó que no debe ser “una alquimia” ni “una decisión de cúpula”, sino el resultado de un proceso construido desde los sectores que, según su mirada, son afectados por las políticas de la derecha.
El planteo llega mientras el peronismo continúa atravesado por distintas discusiones internas. La relación entre los distintos sectores, el rol que tendrá el PJ y la definición de los futuros armados electorales forman parte de una etapa de reordenamiento que todavía no tiene una conducción política unificada.
En ese escenario, Kicillof busca consolidar un perfil propio dentro del peronismo y ampliar su construcción más allá de la provincia de Buenos Aires, sosteniendo la necesidad de construir una alternativa política frente al Gobierno nacional.
Con las elecciones de 2027 todavía en el horizonte, Kicillof apuesta a que la unidad no sea el resultado de una negociación de dirigentes, sino la consecuencia de una construcción territorial, sindical y política capaz de volver a reunir al peronismo detrás de un mismo proyecto.