En un intento por destrabar las disputas internas y trazar una hoja de ruta opositora, los principales referentes de Unión por la Patria concretaron una cumbre de alto impacto político.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof, el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, y el referente del Frente Renovador, Sergio Massa, volvieron a compartir espacio en un encuentro que busca descongelar las relaciones y reordenar la oferta electoral del PJ de cara a los comicios presidenciales de 2027.
El resultado más significativo del cónclave fue el acuerdo para constituir una mesa política de coordinación permanente. La iniciativa pretende institucionalizar el debate entre las distintas facciones de la coalición y evitar que las diferencias, con especial inserción en el territorio bonaerense, fragmenten la estrategia en las urnas.
La primera coincidencia programática radicó en rechazar el proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Dentro del peronismo interpretan las primarias como una herramienta vital en un doble sentido: permitir la resolución democrática de las candidaturas e imprimir legitimidad de origen a las ofertas electorales.
A la par del debate electoral, la presencia de los jefes de bancada en el Congreso, Germán Martínez (Diputados) y José Mayans (Senado), permitió alinear posiciones sobre la agenda legislativa de los próximos meses, con foco en el Presupuesto y el rechazo a modificaciones en los regímenes de subsidios.
El encuentro trascendió la contienda de la provincia de Buenos Aires mediante el acompañamiento de mandatarios provinciales que venían exigiendo una instancia orgánica de conducción.
La presencia de los gobernadores aportó volumen federal a la discusión y fijó prioridades ligadas a la preservación de los recursos provinciales, los fondos coparticipables y la autonomía de las administraciones subnacionales frente al ajuste nacional.
La efectividad de esta incipiente mesa de unidad se pondrá a prueba en las próximas semanas, cuando deban destrabarse las nominaciones de sus miembros y comprobarse la vocación real de sostener un pacto de convivencia a largo plazo.