La Unión Cívica Radical de la provincia vivió una jornada de alta tensión política durante la realización de su Convención Provincial en las instalaciones del Club Atenas. En el plenario, que congregó a cerca de 2.000 dirigentes, autoridades y militantes de los 135 distritos, Pablo Nicoletti (referente de Evolución alineado con el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro) fue electo presidente de la Honorable Convención Provincial.
Sin embargo, el encuentro quedó empañado por la fractura del espacio Construir, liderado por Miguel Fernández y referentes del grupo de Alejandra Lorden, cuyos representantes se retiraron del recinto desconociendo la legitimidad de las nuevas autoridades.
La reunión buscaba cerrar el proceso de normalización institucional iniciado con la renovación de autoridades, esquema que dejó a Emiliano Balbín al frente del Comité Provincia. No obstante, la Convención, órgano máximo de gobierno partidario encargado de definir la plataforma y la política de alianzas, comenzó sus funciones atravesada por una profunda brecha interna.
El detonante de la ruptura fue la falta de acuerdo en la conformación de la mesa ejecutiva de la Junta Electoral y la quinta vicepresidencia del Comité Provincia.
Mientras que desde el sector de Construir exigían un lugar propio en la Junta basándose en acuerdos previos, los sectores vinculados al abadismo y a Evolución terminaron ampliando el cuerpo a seis integrantes, repartidos en tres sillas para el sector de Maximiliano Abad y tres para Evolución, dejando fuera al espacio de Fernández.

Tras la intervención del convencional Martín Borrazás, los representantes de Construir abandonaron el gimnasio platense argumentando que la representación acordada no reflejaba el peso territorial, de intendentes ni de legisladores de su espacio.
“La Convención, históricamente, propone dar previsibilidad política a los afiliados, a los militantes y a los dirigentes. Creemos que hoy se está gestando una nueva Convención que nos transmite más confusión. Nosotros no vamos a legitimar esta nueva Convención y no vamos a participar”, expresó Borrazás antes de retirarse.
Posteriormente, mediante un comunicado, el sector de la dirigencia saliente acusó a la conducción de romper entendimientos previos y apuntó duramente contra el acuerdo entre Martín Lousteau y Maximiliano Abad, ratificando que recorrerán el territorio bonaerense para consolidar un proyecto propio que no quede subordinado a las estructuras nacionales o provinciales.
A pesar del retiro del bloque opositor, el cuerpo normativo, compuesto por 299 convencionales distribuidos en las ocho secciones electorales, la Juventud Radical y la Organización de Trabajadores Radicales (OTR), continuó con la orden del día y dejó constituida su Mesa Ejecutiva.
La postura de los convencionales salientes fue replicada desde el estrado por el diputado provincial Diego Garciarena, quien defendió la validez del ámbito de discusión y llamó a mantener la mirada en la construcción de una alternativa de gobierno.
“Cada uno pudo estar acá. Y es más: el primero que usó la palabra es el que dice que no lo dejan participar. Tenemos que discutir la estrategia electoral para 2027 y tener 135 candidatos a intendentes en la provincia”, enfatizó el legislador.
Con la elección de Nicoletti y las secretarías completadas, la conducción radical en la Provincia formalizó la renovación de sus cargos institucionales, aunque afrontará la etapa preelectoral con un partido polarizado en el plano territorial.