Un nuevo frente de conflicto salpica la gestión del intendente, Pablo Garate, sumándose a las crecientes protestas de vecinos por el freno a las obras públicas, las subas en las tasas y los reclamos salariales de los jubilados municipales.
En las últimas horas, el Concejo Deliberante se convirtió en el escenario de una durísima acusación opositora por una inconsistencia de redacción en la Ordenanza Fiscal e Impositiva 2026, la cual viene encareciendo las boletas del servicio de agua corriente.
La denuncia formal proviene del bloque del Movimiento Vecinal, espacio que impulsó un proyecto de corrección normativa tras constatar que los contribuyentes locales están abonando valores duplicados en las liquidaciones mensuales.
De acuerdo a los fundamentos expuestos por la bancada opositora, el desfasaje surgió durante la formulación de la norma tributaria del período en curso.
Aunque en las comisiones legislativas se había acordado modificar la base de cálculo de la tasa de agua para pasar de una alícuota de 30 módulos bimestrales a 15 módulos mensuales, la versión aprobada omitió el cambio temporal.
Como consecuencia directa de este desajuste de redacción, el Municipio comenzó a facturar 30 módulos de forma mensual, provocando que los frentistas paguen el doble del valor proyectado para la prestación desde hace varios meses.
A su vez, la bancada vecinalista remarcó las inconsistencias operativas detectadas en la liquidación de inmuebles sometidos al régimen de propiedad horizontal.
Vecinos radicados en departamentos están recibiendo liquidaciones individuales de la tasa por cada partida complementaria vinculada al inmueble (cocheras o bauleras).
Desde la oposición denunciaron que los funcionarios de la Secretaría de Hacienda reconocieron técnicamente la existencia de las falencias en la redacción, pero el Poder Ejecutivo local dilata su rectificación para mantener abultados los niveles de recaudación de las arcas comunales.