En declaraciones vertidas durante una entrevista con el programa Diagonal a Contramano de Radio La Plata FM 90.9, el obispo de Chascomús e integrante del área de Ecología Integral de la Comisión de Pastoral Social del Episcopado argentino, Juan Ignacio Liébana, expresó una dura postura crítica frente al proyecto de ley impulsado para modificar el régimen de tenencia de tierras rurales en favor de capitales extranjeros.
El prelado señaló que la iniciativa vulnera la soberanía del país y limita el uso público de los recursos naturales.
El representante eclesiástico recordó las advertencias institucionales impulsadas a través de un documento conjunto firmado el pasado 15 de junio junto a Cáritas y la Pastoral Aborigen.
En ese marco, cuestionó el denominado proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada al considerar que disfraza la pérdida de control estatal sobre el territorio.
Al referirse al impacto social y ambiental de la propuesta, Liébana puntualizó que “nuestro territorio, nuestros bienes naturales, que son para todos y que van a quedar en manos de extranjeros” y que con los cambios “advertimos este peligro que corre en la Argentina”.
“Desde el observatorio de tierras del Conicet, con su mapa interactivo, donde ya nos está mostrando que hay tierras que ya están excediendo a la ley actual. Es decir, que la ley actual ya no se está cumpliendo o no se está haciendo valer y encima ahora se viene este otro batacazo”, marcó.
En su diagnóstico sobre el mapa territorial argentino, Monseñor Liébana alertó sobre la vulnerabilidad institucional en áreas fronterizas y estratégicas de la Patagonia y el Noreste argentino.
El prelado hizo hincapié en que la falta de regulación estatal sobre superficies rurales abre la puerta a problemáticas graves como el narcotráfico y la trata de personas, además de condicionar el patrimonio ambiental de las futuras generaciones.
Sobre este escenario y los riesgos geopolíticos que conlleva la desregulación, el titular de la diócesis de Chascomús remarcó: “Hay lugares que la mitad del territorio de un departamento o de un partido, como quieran llamarlo, ya está en manos de extranjeros y eso es gravísimo, porque encima si lo ven con el simple hecho de mirar la Argentina van a ver que hay emisiones, que son en lugares de la frontera, donde un privado puede venir y establecer un negocio de trata o de narcotráfico”.
“Son lugares estratégicos de bienes naturales, ya sean minerales, ya sean acuíferos, ya sean lugares de frontera. Queremos advertir a la ciudadanía que esto es peligroso para nosotros, para el futuro de nuestros hijos, nietos, que no van a poder disfrutar de los paisajes, de los bienes naturales”, cerró.