El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, quedó en el centro del debate político tras defender la reforma a la Ley de Tierras y convalidar un escenario de apertura total a los capitales extranjeros sobre el territorio nacional.
La controversia se desató durante una entrevista en la señal A24, en el marco de las discusiones parlamentarias por el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el Poder Ejecutivo.
La discusión se concentró en los límites legales para la adquisición de parcelas rurales y superficies estratégicas por parte de compradores internacionales.
Ante la consulta explícita del conductor sobre si el marco normativo propuesto por la Casa Rosada habilitaría a un extranjero a comprar una provincia entera, el funcionario nacional respondió de forma afirmativa sin contemplar restricciones ni salvaguardas territoriales.
La tajante definición del canciller se viralizó de inmediato en plataformas digitales y repercutió con fuerza en el ámbito legislativo, donde la oposición y bloques dialoguistas vienen cuestionando los alcances de la desregulación.
Quirno argumentó que la llegada de inversores para la compra de terrenos, inmuebles o desarrollo de emprendimientos productivos redunda en un beneficio para la economía del país, postura que contrasta con los reparos expresados por mandatarios provinciales y sectores eclesiásticos sobre la preservación de los recursos naturales.
El episodio sumó tensión a las negociaciones que la bancada oficialista lleva adelante en el Congreso de la Nación de cara al tratamiento de la iniciativa.