Tras semanas de trabajo técnico encabezado por el propio presidente Javier Milei junto al equipo económico integrado por Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Santiago Bausili, la Casa Rosada giró a la Cámara de Diputados el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA).
La iniciativa, presentada formalmente en cadena nacional, apunta a prohibir de forma definitiva la emisión para financiar al Tesoro, marcando la hoja de ruta parlamentaria de cara al cierre de año.
Sin embargo, detrás del rigor técnico-financiero del proyecto, la conducción oficialista activó el armado político con la mirada puesta de lleno en las elecciones de 2027.
La estrategia política libertaria responde a una prioridad imperiosa del entorno presidencial: evitar un escenario de balotaje y garantizar la reelección en la primera vuelta de octubre. Con un electorado condicionado por la evolución del metro cuadrado económico, el oficialismo busca maximizar sus posibilidades polarizando frente a una oposición dividida.
Para destrabar el escenario electoral, la Mesa Política nacional reorientó las negociaciones con los gobernadores “aliados” y “dialoguistas”.
Ante la resistencia de las provincias para eliminar de forma definitiva las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) por ley permanente, la Casa Rosada ofreció una solución alternativa: suspender las PASO para el turno electoral nacional de 2027, replicando la fórmula aplicada en las legislativas.
La propuesta de la suspensión temporal aflojó los reparos de los mandatarios provinciales. En los despachos oficiales estiman que el acuerdo parlamentario se encuentra cerca del “70% de avance”, proyectando lograr la sanción legislativa antes del fin del período ordinario.