En lo que constituye una toma de distancia explícita respecto del rumbo de la gestión libertaria, el PRO difundió un crítico informe elaborado por su usina de ideas, la Fundación Pensar.
Bajo la premisa de que “la estabilización económica ya no alcanza”, el partido reconoció que el presidente Javier Milei logró evitar el colapso inicial y desacelerar la inflación, pero advirtió que la sociedad exige respuestas urgentes sobre el bolsillo, el empleo y la economía real.
El documento sostiene que la baja inflacionaria dejó de ser una condición suficiente para garantizar el respaldo electoral y remarcó que el principal desafío del oficialismo radicará en transformar las variables macroeconómicas en una percepción concreta de bienestar social de cara a las elecciones de 2027.
El apartado sociopolítico del trabajo identifica a los sectores más vulnerables al impacto del ajuste, señalando que la paciencia social frente a la pérdida de capacidad de compra empieza a mostrar signos de agotamiento.
El informe categoriza la situación del sector como de “riesgo muy alto” y alerta sobre la erosión del haber previsional. “La sociedad puede aceptar un ajuste al Estado, a la política, a la obra pública o a los subsidios. Pero el ajuste a jubilados tiene otro registro: genera enojo moral”, sentencia el texto, agregando que “el jubilado no puede esperar a que el futuro llegue”.
Catalogada dentro del segmento de “riesgo alto”, la Fundación Pensar ubica la imposibilidad de “llegar a fin de mes” como la preocupación nodal de la clase media, opacando el alivio inicial que significó la menor suba de precios respecto del año pasado.
Sobre los trabajadores informales y monotributistas, aunque valoran el freno inflacionario, condicionan su apoyo a la reactivación del mercado laboral, la reducción de la presión impositiva y la generación de mayor demanda productiva.
“Tener trabajo no siempre significa estar a salvo. El fenómeno del malestar ya no se mide solo por el desempleo abierto, sino por quienes necesitan sumar horas, buscar un segundo empleo o resignar consumos básicos para subsistir”, advierte el informe de la Fundación Pensar.