En medio de la creciente presión del oficialismo y las declaraciones cruzadas entre el Ejecutivo bonaerense y la Legislatura, el PRO de la provincia de Buenos Aires emitió un duro comunicado para rechazar de manera tajante cualquier intento de derogar la norma que limita los mandatos consecutivos de los intendentes.
El posicionamiento partidario, respaldado por la estructura que conduce Cristian Ritondo, salió al paso tras los respaldos públicos pronunciados por Axel Kicillof y la vicegobernadora Verónica Magario a favor de devolver la elegibilidad plena a los jefes comunales.
Desde el espacio opositor reivindicaron la sanción de la Ley 14.836, impulsada durante el mandato de María Eugenia Vidal en acuerdo con distintas fuerzas políticas, señalándola como un hito de calidad institucional que impidió la eternización en los cargos territoriales.
“El límite a la reelección indefinida fue un logro de todos en 2016. No fue la ley de un partido: la acordaron fuerzas distintas para ponerle un freno a la concentración de poder. Volver a los cargos eternos es un retroceso para la democracia bonaerense”, enfatizó el comunicado del PRO bonaerense.
La cúpula del PRO vinculó la ofensiva del Gobernador con una maniobra de conveniencia política enfocada en contener el descontento de los jefes comunales del Conurbano y el interior que quedan inhabilitados para competir en los próximos comicios.
Además, acusaron a Kicillof de intentar dar marcha atrás con la norma para “blindar a su tropa de intendentes y sostener su fantasía presidencial”. Desde las filas amarillas argumentaron que al Ejecutivo provincial le importa “su armado para 2027, no la calidad institucional ni los bonaerenses”.
La conducción del partido aclaró que las restricciones “no proscriben a nadie” sino que constituyen “una regla pareja para todos que impide que el poder se vuelva propiedad de unos pocos”.