La vicegobernadora de la Provincia de Buenos Aires, Verónica Magario, arremetió con dureza contra el programa económico y laboral implementado por el presidente Javier Milei, al advertir que la aparente estabilidad en la tasa de desempleo oculta un proceso severo de precarización e informalidad en el mundo del trabajo.
Los pronunciamientos de la titular del Senado bonaerense se dieron en respuesta a un diagnóstico técnico privado.
El estudio concluye que las variables del mercado de trabajo en la Argentina sufrieron una mutación estructural: las recesiones ya no se manifiestan únicamente en expulsiones masivas hacia el desempleo, sino en el traslado hacia tareas inestables, mal remuneradas y sin cobertura de la seguridad social.
A través de un mensaje en sus canales oficiales, la funcionaria vinculó las condiciones del mercado de trabajo con las metas de flexibilización promovidas por la Casa Rosada.
“Esta es la ‘modernización laboral’ de la que Milei habla: empleos más precarios e inestables, con salarios insuficientes, menos derechos y menos posibilidades de crecer”, aseveró Magario.
En esa línea, la vicegobernadora remarcó que las medidas nacionales están impactando de lleno en los ingresos familiares. “Esta es la realidad de millones de argentinos y argentinas que viven peor cada día como consecuencia de la política económica nacional”, enfatizó.
El informe citado por la dirigenta provincial advierte que las estadísticas tradicionales de desocupación resultan insuficientes para mensurar la fragilidad actual del sector. Bajo este esquema, índices de desempleo formalmente contenidos conviven con el aumento del cuentapropismo de subsistencia, la caída del ingreso real y la proliferación de puestos desprovistos de protecciones básicas.
Frente a este escenario, Magario llamó a articular un polo alternativo de desarrollo: “Tenemos la enorme tarea de reconstruir un proyecto de país con trabajo y producción, con mayor desarrollo y bienestar para la gente”.