Bajo el nombre “Jornada Patria por la Cultura del Encuentro: de Francisco a León XIV en Tiempos de Polarización”, el Pequeño Cottolengo de Don Orione se transformó este sábado en el epicentro de un debate con fuerte mensaje hacia la Rosada: anteponer la soberanía y la unidad por encima de la fría macroeconomía.
La fisonomía del encuentro, gestado originalmente en mayo tras una cumbre de alcaldes peronistas con el presidente del Episcopado, Marcelo Colombo, demostró el poder de convocatoria de la Comisión Pastoral Social Región Buenos Aires.
La foto principal expuso una sintonía nítida entre la Iglesia y el gobierno provincial: el gobernador Axel Kicillof y la vicegobernadora Verónica Magario encabezaron el ala política, rodeados por una decena de obispos, ministros y legisladores.
Sin embargo, el dato político más potente de la jornada fue el carácter multisectorial del evento. El abanico incluyó desde la presencia del radicalismo platense, representado por Pablo Nicoletti, presidente de la Junta Central de la UCR local, hasta encumbradas figuras del Poder Judicial, como el procurador general de la Suprema Corte bonaerense, Julio Conte Grand, y el juez de Casación Federal, Alejandro Slokar.
La génesis de la masiva cumbre tiene ADN del Conurbano. Los dirigentes Fernando Espinoza (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Ariel Sujarchuk (Escobar), Mariel Fernández (Moreno) y el histórico Alberto Descalzo (Ituzaingó) fueron los motores iniciales junto al ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y el diputado provincial Mariano Cascallares.
La capilaridad territorial se completó con delegaciones de quince distritos del Gran Buenos Aires, extendiéndose incluso a la representación porteña a través de Juan Pablo Gutiérrez Díaz, del Ministerio de Desarrollo Humano de la Ciudad de Buenos Aires.
El documento final y las conclusiones de las comisiones contaron además con el soporte académico de una nutrida liga de rectores universitarios de la región, entre ellos Jaime Perczik (UNAHUR), Jorge Calzoni (UNDAV), Carlos Greco (San Martín) y Pablo Domenichini (UNAB).