El mercado laboral de la provincia de Buenos Aires y del resto del país volvió a encender las luces de alerta al mostrar nuevas señales de retroceso estructural durante el primer trimestre de 2026.
De acuerdo con el último informe técnico difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el empleo asalariado registrado sufrió una contracción del 1,1% en la comparación interanual respecto al mismo período del año pasado.
En la otra vereda, el trabajo informal o no registrado registró un avance del 3,4%, consolidando una preocupante tendencia de reemplazo de puestos de calidad por empleo precarizado.
Los datos oficiales presentados por el organismo estadístico que conduce Marco Lavagna reflejaron, además, un fuerte impacto en la dinámica diaria de las empresas y fábricas. El reporte detalló una marcada caída en la cantidad de horas totales trabajadas por los empleados que aún se mantienen dentro del circuito formal.
Como consecuencia directa de esta menor actividad y de la devaluación interna del salario, el informe sectorial expuso una pérdida de participación real de las remuneraciones de los trabajadores dentro del reparto general de la economía nacional.
A pesar del escenario de malaria para el empleo de calidad, el total de puestos de trabajo absolutos en la economía argentina alcanzó los 22,885 millones entre enero y marzo de este año, mostrando una suba frente a los 22,670 millones medidos en el igual trimestre de 2025.