Prestadores de salud de todo el país avanzan en una convocatoria para analizar la crisis del sistema y el futuro de la atención de los jubilados. Clínicas y sanatorios buscan una posición común frente al deterioro económico y alertan por las dificultades para sostener las prestaciones.
La reunión, prevista para la próxima semana, reunirá a las cámaras CAPRES, Salud Federal y prestadores de la Patagonia, con el objetivo de elaborar un diagnóstico compartido sobre una situación que, según advierten, ya afecta a instituciones de todas las regiones del país.
Ejes
Uno de los principales ejes será el impacto de la crisis sobre la atención de los afiliados al PAMI. Desde el sector advierten que el aumento de los costos y el desfasaje entre aranceles e ingresos comprometen la sustentabilidad de las prestaciones y generan incertidumbre sobre la cobertura de millones de jubilados.
Los prestadores remarcan que la problemática dejó de ser un fenómeno regional para convertirse en una preocupación federal.
El incremento de los costos de medicamentos, insumos, equipamiento, servicios y salarios, sumado a ingresos que no acompañan esa evolución, configura un escenario que consideran cada vez más difícil de sostener.
Una agenda federal
Frente a este panorama, la convocatoria buscará consensuar una agenda común y avanzar en propuestas que permitan preservar la capacidad prestacional del sistema.
El objetivo, aseguran, es evitar un mayor deterioro de la atención médica en un contexto que ya enciende alarmas en todo el país.