El comercio minorista de las pequeñas y medianas empresas encontró un oxígeno estacional durante el mes de junio.
De acuerdo con el último Índice de Ventas Minoristas elaborado por CAME, el sector anotó un incremento del 0,9% interanual, un resultado que cortó una secuencia de 13 meses consecutivos en terreno negativo.
No obstante, la propia entidad empresaria relativizó el carácter estructural de la mejora, atribuyéndola de manera directa a dos shocks de liquidez y consumo muy específicos: la inyección de pesos derivada del medio Sueldo Anual Complementario (SAC) y el fuerte dinamismo comercial traccionado por el Mundial de fútbol.

El comportamiento de la demanda en los mostradores sigue exhibiendo rasgos de extrema prudencia. Aunque el consumidor dispuso de mayor disponibilidad de fondos, el gasto se volcó de manera selectiva y fraccionada hacia bienes de consumo cotidiano, indumentaria temática o farmacia, manteniendo postergada la decisión de compra en los rubros asociados a bienes durables o equipamiento del hogar.
Esta conducta se refleja en la medición intermensual, donde junio acusó el impacto de la contracción de ingresos de fondo con una baja del 1,3% respecto de mayo.
El desagregado por sectores comerciales evidencia que el repunte de junio se concentró en las categorías más expuestas al factor estacional de las enfermedades invernales, el aguinaldo y el fenómeno deportivo global.
El segmento de Perfumería lideró el crecimiento con un salto del 9,5% interanual, seguido por Farmacia con un 5,4%, apuntalado por el incremento estacional en la venta de medicamentos para afecciones respiratorias.
El “Efecto Selección” en Alimentos y bebidas avanzó un 2,9%, traccionado por el consumo de snacks, bebidas y panificados durante las transmisiones del Mundial. Por su parte, Textil e indumentaria creció un 1,9%, beneficiado por las promociones en ropa de abrigo y el merchandising deportivo de la Selección Argentina.