En un nuevo intento por instalar la agenda de seguridad urbana en el principal distrito electoral del país, el bloque del PRO en el Senado bonaerense formalizó el ingreso de un proyecto de ley de fuerte impacto punitivo.
El texto busca castigar con penas de arresto a todas aquellas personas que ejerzan las actividades de “trapito”, limpiavidrios o cuidacoches sin un permiso estatal explícito en la vía pública de los 135 municipios de la Provincia.
La autoría de la iniciativa pertenece al senador provincial Guillermo Montenegro, quien tomó como plataforma legislativa los operativos de saturación y control que el PRO ensayó en destinos turísticos como Mar del Plata para replicarlos ahora a escala provincial mediante una reforma de fondo del andamiaje contravencional.

El núcleo del proyecto radica en la modificación sustancial de cinco artículos del Código de Faltas de la Provincia, una normativa que rige desde 1973 y que, según los fundamentos de la propuesta, requiere una actualización urgente ante la mutación del delito en el espacio urbano.
“Lejos de constituir prácticas aisladas, estas modalidades han evolucionado hacia estructuras cada vez más organizadas que han adquirido una magnitud creciente en numerosos municipios de la provincia” fundamenta el PRO.
En la iniciativa se faculta a las fuerzas de seguridad a detener a quienes exijan dinero por el cuidado de vehículos o limpieza de cristales en la vía pública sin autorización legal previa.