En medio de los cuestionamientos por el funcionamiento del IOMA, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, salió a defender la gestión de la obra social y atribuyó las dificultades que atraviesa el sistema a las políticas económicas implementadas por el gobierno de Javier Milei.
El funcionario de Axel Kicillof sostuvo que la situación del IOMA no puede analizarse por fuera de la crisis que atraviesa el sistema de salud a nivel nacional.
"Lo que sucede con el IOMA tiene muchísimo que ver con lo que está pasando a nivel nacional", afirmó. En esa línea, cuestionó la desregulación impulsada por la Casa Rosada y aseguró que el sistema privado "está roto, no cubre absolutamente nada y no tiene regulación".
Kreplak remarcó que, pese al contexto, la obra social bonaerense incrementó las prestaciones y la entrega de medicamentos. "IOMA aumentó todas las prestaciones y la dispensa de medicamentos. Atiende mucho más que años anteriores. Creció en prácticas, consultas, estudios realizados y prótesis entregadas", aseguró.
Además, vinculó esa mayor demanda con el recorte aplicado sobre el PAMI. "El desfinanciamiento de PAMI hizo que se redujera un 25% la dispensa de medicamentos, mientras que IOMA la aumentó un 11%. Hay personas que tenían ambas coberturas y hoy utilizan solamente IOMA", sostuvo.
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) July 1, 2026
Las declaraciones del ministro no tardaron en generar repercusiones en la Legislatura. El presidente del bloque UCR + Cambio Federal en Diputados, Diego Garciarena, rechazó los dichos de Kreplak y defendió el derecho de los afiliados y de la oposición a cuestionar el funcionamiento de la obra social.
"Como vecino de Mar del Plata puedo opinar cuando una obra social como IOMA no funciona y los afiliados esperan medicamentos, prestaciones y, sobre todo, respuestas concretas a sus problemas de salud", expresó el legislador.
Garciarena también cuestionó e8l tono utilizado por el ministro y aseguró que sus declaraciones excedieron el debate político. "Afirmar que alguien 'no puede hablar' es más propio de un director del COMFER en época de dictadura que de un funcionario público en democracia", disparó.
La nueva disputa se produce mientras el funcionamiento del IOMA continúa ocupando un lugar central en la agenda política bonaerense. Con la oposición presionando desde la Legislatura y el Gobierno provincial atribuyendo la crisis al impacto de las políticas nacionales, la obra social volvió a convertirse en uno de los principales frentes de confrontación entre el oficialismo y sus adversarios.