El peronismo de Entre Ríos concretó un relevante hito de articulación territorial con un encuentro provincial encabezado por el exdiputado nacional Marcelo Casaretto y el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso.
El cierre político de la jornada estuvo a cargo del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien mediante una videoconferencia dejó definiciones de fuerte calado interno, combinando una cruda autocrítica sobre la gestión del Frente de Todos con directrices para el armado nacional.
Kicillof evitó los rodeos analíticos al abordar el pasado reciente del justicialismo y trazó una línea de causalidad directa con el escenario político actual: “Es un año de organización porque venimos de un gobierno que no funcionó, nuestro, y eso nos llevó también a que ahora gobierne Milei”.
En esa dirección, el mandatario bonaerense planteó que el principal desafío del espacio es revalidar la confianza social de cara al futuro.

“Nosotros le tenemos que poder explicar, le tenemos que poder certificar al pueblo en su conjunto que somos una alternativa que va a revisar lo que hizo y va a proponer lo que se necesita para sacar al país de este pozo”, remarcó.
Asimismo, Kicillof enfrió cualquier intento de acelerar la interna partidaria o lanzar postulaciones de manera anticipada: “No es ni siquiera este un año para lanzar campañas, para candidaturas o para disputas de ese tipo. Es un año de organización, de armado, de construcción y de estar al lado de quienes sufren”.
Según su visión, el objetivo estratégico excluyente debe ser consolidar una estructura sólida para las elecciones presidenciales de 2027: “No es momento de estar en chiquitajes; es momento de juntar voluntades (...) La fuerza que puede articular una alternativa para dar vuelta a esta situación es el peronismo. Y obviamente, no alcanza solo con el peronismo, pero tiene que ser el peronismo el que conduzca”.