El inicio de la jornada de este miércoles 24 de junio se convirtió en una pesadilla logística para miles de familias en el sur del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Coincidiendo con la mañana más gélida de lo que va de la semana, un masivo apagón en la red de la distribuidora Edesur interrumpió el suministro eléctrico de manera abrupta, afectando de forma directa las actividades escolares, comerciales y el transporte en el Conurbano y la Capital Federal.
Según los registros oficiales del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), el pico de la contingencia se reportó en las primeras horas del amanecer, alcanzando a más de 32.000 usuarios simultáneos sin servicio.
Si bien las cuadrillas técnicas lograron recuperar subestaciones de forma paulatina, la lentitud en la restitución de las líneas de Media y Baja Tensión mantiene a vastas zonas urbanas con persianas bajas y problemas generalizados de baja tensión que ponen en riesgo los artefactos del hogar.
El desperfecto técnico tuvo como zona cero las instalaciones de distribución ubicadas en el partido de Avellaneda, pero la onda expansiva del corte afectó la conectividad de los alimentadores interconectados en otros distritos del sur del Gran Buenos Aires y comunas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
A través de sus canales oficiales, la empresa prestataria del servicio público reconoció la gravedad de la avería, aunque evitó detallar las causas específicas que originaron el colapso de las líneas de media tensión.
“Esta mañana se produjo una falla en nuestra red que afecta el servicio en la zona de Avellaneda. Nuestros equipos técnicos se encuentran trabajando en la zona. El servicio se está restableciendo en etapas. Te pedimos disculpas por las molestias”, remarcaron.