A horas de la primera sesión ordinaria del Senado bonaerense, Axel Kicillof envió un estratégico paquete de leyes prometido en marzo. Se trata de los proyectos para crear el Centro de Industria Farmacéutica, el Sistema Integrado de Salud y el marco regulatorio para plataformas digitales.
Las iniciativas tomarán estado parlamentario de forma inmediata, rompiendo una parálisis legislativa inédita profundizada por las fuertes disputas internas del peronismo. Los textos ingresarán directo a comisiones, salteando las demoras políticas que postergaron su redacción.
Asimismo, el Ejecutivo decidió congelar las reformas a las leyes de Seguridad Pública y de Formación Policial. El freno de estos expedientes responde a las presiones del titular de la bancada oficialista en la Cámara Alta, Sergio Berni, quien puja por imponer su propio diseño de reestructuración.
La regulación de las apps de transporte y reparto vuelve al centro de la escena tras haber naufragado hace tres años por el rechazo sectorial. Envalentonado por recientes fallos judiciales, el ministro de Trabajo, Walter Correa, detalló que el texto se asienta sobre recomendaciones de la OIT.
La normativa estipula la obligación empresarial de contratar seguros contra accidentes viales y el despliegue de una plataforma con botón de pánico ante emergencias. También se creará una red de paradores gratuitos equipados para el aseo y resguardo de las herramientas de los trabajadores del sector.
El último pilar apunta a las "tiendas invisibles" o centros a puertas cerradas, donde la cartera laboral bonaerense ejercerá un estricto poder de inspección. La mira oficial estará puesta sobre depósitos con vidrios polarizados que operan bajo modalidades similares a los conocidos PedidosYa Market.
Producción propia e integración del sistema de salud
La propuesta para fundar una empresa farmacéutica estatal retoma el texto que obtuvo media sanción en Diputados en 2024. El proyecto, promovido por Nicolás Kreplak, diseña una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria para investigar, fabricar y comercializar medicamentos, vacunas y equipamiento médico.
“No hace falta ser comunista ni soviético para tener claro que cualquier persona debería poder acceder a los medicamentos que se necesitan", justificó Kicillof desde el atril legislativo. Y remarcó que el acceso a los tratamientos "independientemente de su condición económica, la salud no puede depender exclusivamente del mercado”.
Por su parte, el SIPBA buscará unificar la sanidad pública, privada y de obras sociales bajo un mismo ente conductor. La reforma toma como base histórica los postulados de Cristina Kirchner para centralizar la gestión de camas, optimizar recursos y garantizar equidad.