La crisis energética y de infraestructura que afecta a la provincia de Buenos Aires sumó este martes un capítulo de alta combustión social en la región capital.
Conductores de taxis, remises, fletes y servicios de transporte de pasajeros por aplicaciones móviles concretaron desde las 7:00 de la mañana un masivo esquema de cortes y piquetes en los principales accesos y avenidas de La Plata.
La medida de fuerza buscó visibilizar el severo impacto económico y laboral derivado de las restricciones en la venta de Gas Natural Comprimido (GNC), una parálisis del suministro que ya se extiende por más de una semana en las estaciones de servicio de la zona.
La protesta se estructuró a través de una convocatoria coordinada en redes sociales y grupos de mensajería instantánea bajo la consigna “Basta de restricción al GNC”.
Los choferes denunciaron que las limitaciones oficiales atentan de forma directa contra su fuente de sustento diario, forzándolos en muchos casos a paralizar las unidades ante la imposibilidad financiera de costear combustibles líquidos tradicionales como la nafta.
En las proclamas y volantes distribuidos por las organizaciones de transportistas independientes se instaló con fuerza el argumento de que “La Plata es el único lugar donde no se vende GNC”.