En medio de las tensiones dentro del peronismo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof sumó una postal clave tras reunirse en La Plata con Pablo Moyano y treinta dirigentes nucleados en la Federación Internacional del Transporte (ITF) para coordinar acciones frente a las reformas de la Casa Rosada.
“Es muy importante para nosotros poder recibir a organizaciones internacionales de trabajadores aquí en La Plata: si el Gobierno nacional les da la espalda, cuentan con el apoyo y el acompañamiento de la Provincia de Buenos Aires”, remarcó Kicillof, acompañado por los ministros Walter Correa y Martín Marinucci.

Dicho esto, plantó bandera de cara al debate por la flexibilización de los convenios colectivos. “Promovemos políticas que están en las antípodas de las que lleva adelante la Nación: hasta donde nos alcancen nuestros instrumentos, la reforma laboral de flexibilización no entra en nuestro territorio”, prometió.
Para el Gobernador, el rumbo del modelo libertario excede las fronteras locales. “Las políticas de Milei no se tratan solo de una ideología irracional, sino que expresan a nivel local a una ultraderecha global que busca que las corporaciones estén por encima de los gobiernos nacionales”, aseguró.
“El objetivo es que nos gobiernen las grandes corporaciones multinacionales, entonces no hay ninguna duda de que los derechos de los trabajadores son el primer enemigo que pretenden destruir”, alertó e instó a construir una respuesta organizada junto a las redes internacionales del movimiento obrero.
El oficialismo bonaerense ratificó que no convalidará la reestructuración del mapa laboral que prentede Milei y Correa recordó que la Provincia ya asentó su rechazo institucional mediante un informe técnico-político que impugna los perjuicios de la denominada modernización laboral sobre el pueblo trabajador.
