El Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires puso en marcha un agresivo plan de modernización de sus estructuras con un doble objetivo estratégico: engrosar sus filas de militancia y dar respuesta a su crisis demográfica interna.
Se trata de una campaña de afiliación masiva y digital que representa la primera gran acción política de alcance orgánico impulsada por el gobernador Axel Kicillof desde que asumió la presidencia de la fuerza partidaria.
El objetivo explícito de la conducción es elevar el padrón desde los actuales 1,2 millones a un techo de 1,5 millones de inscriptos, apuntando a seducir a las nuevas generaciones y revertir el pronunciado envejecimiento de su base histórica.
El diseño de esta campaña virtual se aceleró luego de que la conducción partidaria tomara nota de un crudo diagnóstico estadístico. De acuerdo con datos del padrón oficial analizados por Ámbito, el PJ bonaerense reúne actualmente 1.152.203 afiliados.
Si bien el reparto por género muestra una marcada preponderancia de las mujeres —640.251 afiliadas (55,6%) contra 511.362 varones (44,4%)—, el dato que encendió las alarmas rojas es la edad promedio, que ya se ubica en los 59,7 años.
La curva matemática del envejecimiento coincide de manera exacta con los relevamientos de Graficar PBA, el proyecto analítico de Guido Mastrangelo. El desglose por franjas etarias expone la magnitud de la brecha digital y generacional: apenas 22.168 afiliados (un marginal 1,9%) tienen entre 16 y 29 años, mientras que el 50,7% del padrón total ya superó la barrera de los 60 años.