El conflicto por el sostenimiento presupuestario de las universidades nacionales sumará un nuevo capítulo de parálisis en las aulas.
A pesar del acuerdo paritario alcanzado recientemente entre el Gobierno nacional, los rectores y las federaciones sindicales mayoritarias, los sectores más duros de la representación docente concretarán una nueva medida de fuerza de escala nacional a partir de este martes 16 y hasta el sábado 20 de junio.
Si bien la huelga no impactará en las facultades de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la actividad académica se verá severamente resentida en otras instituciones clave, como la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de Rosario (UNR), esta última ingresando en su quinta semana completa con complicaciones desde el inicio del cuatrimestre.
También se prevén fuertes esquemas de adhesión en las universidades nacionales de Catamarca, Tucumán y La Pampa.
La huelga se activa en abierta disidencia con el acta firmada por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), y el resto de las organizaciones docentes y no docentes. Aquel entendimiento con la administración libertaria contempla un auxilio financiero estructurado en cuatro ejes centrales:
Se pautó una suba total del 24,33% para la masa salarial, desglosada en un 21,33% en junio (calculado sobre los básicos de mayo) y un 3% en octubre (sobre los básicos de septiembre de 2026).
La propuesta oficial, sin embargo, no logró desactivar el malestar en las bases de las federaciones de izquierda y de perfil más combativo. La secretaria general de AGD-UBA, Laura Carboni, expuso los motivos que llevaron a ratificar el plan de lucha en el área metropolitana e interior.
“Se impuso el rechazo al acuerdo pactado entre los rectores y la gestión del presidente Javier Milei, avalado por el resto de las federaciones docentes y nodocentes, debido a que generó un repudio entre las y los trabajadores”, remarcó.