La interna entre el PRO y La Libertad Avanza volvió a estallar por los aires en el Congreso y las redes sociales. El partido liderado por Mauricio Macri salió a marcar su postura frente a la declaracipon jurada de Manuel Adorni para propinarle un fuerte golpe político al corazón del organigrama de Javier Milei.
“Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”, disparó el espacio amarillo en un claro mensaje de distanciamiento.
Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible.
— PRO (@proargentina) June 11, 2026
En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos…
El descargo del libertario sobre supuestos ahorros históricos en criptomonedas no convenció al macrismo, que arrastra facturas pendientes por el reparto de poder y el armado territorial.
Desde el entorno de Macri consideran que las condiciones leoninas que intenta imponer el Gobierno para confluir electoralmente ya no tienen margen.
“En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos están haciendo un enorme esfuerzo para que el cambio se consolide y tenga bases sólidas, hay que estar a la altura”, reclamó el PRO con vistas a reposicionarse como el auditor ético y técnico de la gestión presidencial.
El comunicado cerró con una advertencia contundente: “No podemos seguir alimentando polémicas evitables, contradicciones innecesarias ni episodios que erosionan la confianza pública".
“A esta altura la actitud más responsable es cuidar el cambio, actuando con la transparencia que la sociedad exige”, sentenciaron. Con este pase de facturas, Macri congeló la discusión por la confluencia partidaria y dejó al Jefe de Gabinete en la cuerda floja.