En medio de los cuestionamientos por la evolución de su patrimonio, el jefe de Gabinete nacional, Manuel Adorni, solicitó adherirse al régimen de "inocencia fiscal", una herramienta que permite regularizar activos no declarados y acceder a beneficios impositivos previstos por la Ley 27.799.
La presentación fue realizada ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y se produjo pocos días después de que su esposa, Bettina Angeletti, iniciara el mismo trámite.
Según reveló el diario La Nación, Adorni pidió incorporarse al régimen simplificado de Ganancias para el período fiscal 2025. La documentación también indica que el funcionario ya se encontraba inscripto en el Impuesto a las Ganancias desde 2020, por lo que la decisión despertó interrogantes en medio de la investigación sobre su situación patrimonial.
El régimen permite regularizar activos bajo una modalidad simplificada de declaración y contempla beneficios fiscales para quienes adhieran al esquema. Sin embargo, especialistas remarcan que la medida alcanza únicamente cuestiones tributarias y no impide eventuales investigaciones vinculadas a otros delitos, como enriquecimiento ilícito o lavado de activos.
Por eso, la adhesión de Adorni y su esposa no elimina los cuestionamientos sobre el origen o la evolución de su patrimonio, un tema que sigue bajo observación mientras se espera la presentación de la declaración jurada del funcionario.
La expectativa creció luego de que el presidente Javier Milei anunciara semanas atrás que la documentación sería presentada de manera inminente. Sin embargo, el trámite continúa demorándose y desde distintos sectores opositores mantienen los reclamos por mayores precisiones sobre los bienes declarados por el jefe de Gabinete.
En la Casa Rosada aseguran que la declaración jurada sería difundida en los próximos días. La coincidencia con el inicio del Mundial alimentó especulaciones políticas sobre el momento elegido para la presentación y abrió nuevos cuestionamientos de la oposición.
Así, lo que comenzó como una discusión sobre transparencia patrimonial amenaza con convertirse en un nuevo frente de desgaste para el Gobierno. Mientras el oficialismo intenta cerrar el episodio, la demora en la presentación de la documentación y la adhesión al régimen fiscal mantienen el tema dentro de la agenda política.