Una disputa del peronismo por la distribución de fondos municipales paraliza la Cámara de Diputados provincial paralizó el debate en la Comisión de Presupuesto, y la distribución de miles de millones de pesos, clave para las comunas, quedan en el limbo.
Según pudo recabar La Letra Chica, el principal conflicto radica en que 115 de los 135 municipios de la Provincia están con programas de ejecución de ese 30% de los fondos que quiere poner en discusión la Legislatura.
En el centro de la tormenta está el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, una bolsa de dinero proveniente de la Ley de Endeudamiento. La normativa establece que el 30% de estos recursos, con un piso garantizado de $250.000 millones debe ser distribuido discrecionalmente por una Comisión Bicameral para obras de infraestructura, cultura o transporte.
Sin embargo, la realidad de las tesorerías comunales es apremiante. Un nutrido grupo de intendentes de todos los colores políticos ha levantado la voz, pidiendo que ese tercio de los fondos también sea de libre disponibilidad. Necesitan cubrir gastos esenciales, como sueldos y aguinaldos, en un contexto de caída de la coparticipación y de la recaudación por tasas locales.
115 de los 135 municipios de la Provincia están con programas de ejecución de ese 30% de los fondos que quiere poner en discusión la Legislatura
En contraposición a este debate, municipios como Bahía Blanca o Mar del Plata, los dos gigantes del interior, están en condiciones de recibir los fondos a corto plazo para la ejecución de obras por proyectos que ya fueron presentados, lo que implicaría un inconveniente si se modifica la ley.
Fuentes de la Gobernación aseguraron a este medio que el inconveniente radica en las atribuciones que se busca adjudicar la comisión bicameral de endeudamiento, órgano que podría tener control de esos fondos para municipios en caso de avanzar el proyecto.
Del otro lado de la grieta peronista, el massismo y La Cámpora, junto al radicalismo abadista, defienden a capa y espada la existencia y las funciones originales de la Bicameral, respaldando el proyecto del radical Diego Garciarena.
Argumentan que el órgano debe mantener su rol de control y fiscalización, incluso si los fondos se distribuyen por CUD. En este escenario, una propuesta del PRO, que plantea que la Bicameral apruebe las transferencias, podría ser una vía para acercar posiciones.
De todas maneras, el debate sobre la disposición de los fondos no obstaculizaría la sesión del próximo lunes, cuando los diputados lleguen a la segunda sesión en menos de quince días.