La tensión financiera y política que mantiene en vilo a los 135 municipios bonaerenses sumó un inesperado capítulo de intriga en los pasillos de la Legislatura de La Plata.
De manera completamente intempestiva y sin mayores explicaciones oficiales, se levantó la reunión de la Comisión de Presupuesto y Impuestos de la Cámara de Diputados que conducía el peronista Juan Pablo de Jesús, postergándose el debate para este jueves a las 15:30 horas.
El encuentro de esta tarde estaba marcado en rojo en el calendario de los jefes comunales del peronismo, el radicalismo y el PRO nucleados en el Foro Regional de Intendentes para el Crecimiento y Desarrollo (FRICDE).
Los alcaldes vienen presionando en bloque para obtener la libre disponibilidad del 100% de los recursos del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM), una herramienta que consideran vital para tener oxígeno financiero a pocas semanas de tener que afrontar el pago de los medios aguinaldos en sus distritos.
El eje de la discusión de este miércoles era el proyecto de ley presentado por el titular de la bancada de UCR-Cambio Federal, el marplatense Diego Garciarena. Su iniciativa busca reformar la Ley de Endeudamiento para destrabar el cepo del 30% que hoy permanece "afectado" y discrecional.

La propuesta de Garciarena plantea dos ejes centrales que abrieron el debate sobre la liberación de los fondos para que los intendentes puedan usarlos según sus urgencias corrientes, rompiendo la obligación de atarlos a proyectos de infraestructura, transporte o cultura.
Además, mantiene la potestad de la Comisión Bicameral para definir "a quién sí y a quién no" se le otorgan los desembolsos.
Como el proyecto no había logrado ingresar sobre tablas en la última sesión ordinaria, el compromiso de la comisión era emitir un dictamen de mayoría esta tarde. Sin embargo, la aparición de fuertes diferencias metodológicas y políticas en el seno de la coalición oficialista de Fuerza Patria terminó por hacer saltar la reunión por el aire.
Minutos antes de la suspensión programada, los pasillos parlamentarios se convirtieron en un hervidero de rumores debido a las firmes objeciones planteadas por las terminales de La Cámpora y el Frente Renovador.
El massismo y el kirchnerismo duro se muestran reticentes a convalidar el diseño del legislador de la UCR y ya especulan con el armado de un dictamen o proyecto alternativo.
La contrapropuesta del oficialismo apunta a modificar el criterio de reparto: en lugar de otorgarle a la Bicameral la facultad discrecional de elegir qué distritos reciben el dinero, promueven que ese 30% en disputa se distribuya de manera automática mediante el Coeficiente Único de Distribución (CUD), limitando el rol de la comisión parlamentaria exclusivamente a tareas de control, fiscalización y supervisión posterior.